Es tan buena persona,

Es un pan de Dios…

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No somos todos así, no generalices,

estás hablando de una porción de

gente.

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No se quien soy ni de donde vengo…

Voy a buscar mis raíces.

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Si no lo cuento yo no lo cuenta nadie porque Toriño está muerto de vergüenza encerrado en su casa hace una semana por lo que pasó y yo ya no aguanto más Tori, necesito que vengas a hacerme la pedicura como siempre, es el segundo martes que no venís y ya no me entran los zapatos, superá tu bochorno y vení con el alicate a cortarme las uñas.

Hace mas o menos dos semanas Toriño, luego de leer mi post sobre mi clase de arcilla del PAMI, me confesó que estaba tan excitado que casi carpa peló fierro, y como yo no podía estar esperando algún taxista aburrido para darle a mi cuerpecito una alegría, me propuso algo fantástico: ir a un boliche de swingers.

Me dijo que a él no le quedaba tiempo para averiguar a cuál boliche swinger ir porque necesita si o si sus cinco horas diarias de porno extremo vía Internet, entonces yo fui la encargada de elegir el bendito lugar.

Me conecté en Internet y busqué un poco, encontré uno llamado ALEXIO que me pareció genial hasta que leí que sólo aceptaban sadomasoquismo y yo soy muy impresionable. Encontré otro espectacular que se llamaba X-ONGA y casi me decido por ése, pero luego leí que tenía paredes de terciopelo y se escuchaba jazz, y yo se muy bien que Tori no puede involucrarse en cosas sexuales sin escuchar a Ricky Martin.

En fín, entre mucho buscar, elegí uno bastante apropiado, era de mujeres y hombres heterosexuales entre 20 y 40 años, el slogan me sedujo porque decía “No ponemos música. Los gemidos son la melodía”.

Así que fuimos al lugar, como sabrán, en los boliches swingers es muy fácil la cosa, vos entrás con alguna pareja, ves a alguien lindo, triki triki y bye bye querido no te veo más por el resto de mi vida, de golpe ves otro que te gusta, triki triki y así hasta que te canses o cierren el boliche. A las 6 de la mañana repartían panchos libres, así que le dije a Tori que nos quedábamos si o si hasta las 6 pase lo que pase.

Cuando entramos al boliche, yo en seguida vi uno que me encantó, se llamaba Ovidio, me había parecido verlo como chofer del 152 en algún momento y apenas me confirmó que era colectivero, morí de amor y me fui a despedir de Toriño.

Con Ovidio de la mano, fui a buscar a Tori para decirle que me espere por quince minutos y lo encontré en el baño, sin pantalones, llorando, con la cara llena de rasguños y la remera tajeada. Le pregunté qué le pasó, anticipando la respuesta ya que en ese lugar nefasto estaba lleno de gente cachonda y si veían una oveja la empomaban igual.

Para mi alegría y la de Ovidio, nadie lo había violado, pero pobre Tori la vio a Pocha en el boliche haciendo una orgía tremenda con tres porteras de los otros edificios de la cuadra, y se puso tan mal que empezó a autoflagelarse, pegarse la cabeza contra el inodoro y arrancarse la ropa cual tarzán o  Hulk o alguno de esos chongos que se arrancan todo. Asi que le dije adios a Ovidio pero que tenía que consolar a mi mejor amigo, Ovidio estaba re excitado y como lo dejé pagando se metió en la orgía de Pocha y les dio a todas para que tengan.

Lo siento Tori, a veces esas cosas pasan. YO TE BANCO A MORIR.

Rigoberta

Toriño cursó unas materias de Derecho hace unos 5 años, después se aburrió y no rindió ni un parcial pero fue a unas clases y como tiene memoria visual, se acordó de que no es bueno dar todos tus datos en Internet, gracias Tori! Cómo me salvaste! Asique no voy a darles todos los datos de mi vida, pero tengo que contarles algo.

Hace mas o menos 1 año me inscribí en un curso para hacer cosas con arcilla, obvio que fue después de ver la película Ghost, la verdad me importaba tres pitos hacer ceniceros con plastilina pero yo quería conocer un chongo como el de la peli, así macho latino que se respeta pero dulce y altamente cogible. Obvio eso si! Que no me lo maten como en la peli porque me encantaría ser Demi Moore pero prefiero tener ese macho latino en casa.

Fui al curso de arcilla con mis medias de red, taco aguja y un corset onda Titanic, de esos que te atan como un matambre y no podés ni respirar pero bueno todo sea por chonguear ¿no?

Cuando llego, por dios! Era como un curso del PAMI, terrible, todos de la tercera edad que estaban ahí cachondos arcilleandose todo el cuerpo, un ho-rror.

Como ya estaba ahí y ese corset era alquilado, dije ya fue, estoy en el baile, y me puse a ojear uno por uno a los jubilados a ver si alguno todavía parecía prometedor.

Yo soy muy abierta y la verdad es que todo se tiene que probar alguna vez, estaba dispuesta a cumplirle todas las fantasías a este geronte, pero nadie me daba bola, ni siquiera me guiñaban el ojo, para mí eran tan miopes que ni me vieron y encima yo llego toda de negro cual gatúbela en funeral, habrán visto una mancha negra borrosa y por miedo a que sea la muerte misma se hacían los boludos.

La profesora me dice que me siente y que hoy íbamos a hacer “formas libres” obviamente, ya me conocen, hice una figura fálica atroz de veinte centímetros con la finalidad de que alguno de mis compañeros capte la doble intención y me invite a su bulín o al menos a un telo, yo llevaba una abstinencia de 4 meses chicos así que les juro que si venía incluso la profesora a hacerme una propuesta indecente aceptaba como loca!

Me cansé porque nadie me daba bola y lo sentí como un golpe a mi ego, me paré totalmente fuera de mis cabales, y grité “ESTO ES UN ATROPELLO, LOCOS DE MIERDA” mientra revoleaba mi falo de arcilla por los aires y todos los del PAMI seguían ahí haciendo chorizos con la plastilina como les salía, a veces se les caía al piso y ni se daban cuenta y seguían amasando a la nada, así que muy triste todo, me fui de ahí y nunca más volví a alquilarme un corset.

Cuando salí del curso me tomé un taxi, el taxista re divino se estaba por ir a hacer un recreo para comer algo y como yo estaba cagada de hambre y a full con las tetas turgentes explotando en ese corset del demonio, me invitó a comer un chori.

Obvio, dijo “chori” y no me pude resistir. Era lo mejor después de esa velada del horror.

Asique me quedé ahí, con el taxista, comiendo un choripán, y mientras hablabamos de lo feo que está el clima, me miró lascivamente y me dijo

“vamo al auto?”

Ahí tuve una revelación. Fue como un golpe de fé, comencé a creer en Dios, después de ese día nefasto viene un macho sudado a ofrecerme un choripán y una revolcada, qué regalo divino!, asi que salí de mi abstinencia con ese taxista y ahí mismo juré ser creyente para siempre.

Rigoberta

A mi, Toriño Rock`egg o como se escriba mi apellido, me gusta escribir poesías, sentirme un poeta inmerso en una realidad artística y mágique.Empezé a escribir al año y medio de que naciera, cuando ni siquiera había dejado la TETA y todavía le tenía ganas a la madre que me parió. He aquí uno de los primeros poemas dedicado al mundo que acababa de conocer.  Al año y medio de salir de la Concha de mi madre:-No sé como escribo esto por que todavía no me enseñaron ni a leer. No puedo esperar a que me crezcan los dientes así me los lavo y tengo el desesperado anhelo de conocer la antigua Italia antes de cumplir los tres años. Mi madre no se da cuenta de que si se cambia enfrente de mí, crece mi segundo ombligo, ese que esta para afuera. Y encima la hija de puta me reta. ¿Con que cara venís, me revoleás los SENOS y después te quejas de que me clavo una en la cuna?  A los tres año y cuatro meses de que me meara una mujer:-Me cambiaron la Teta por un recipiente con forma fálica con leche adentro que me obligan a chupar. El pezón por esta cosa de plástico. Pero la puta que me parió. En fin, sigo esperando el puto viaje a Italia. Me divierto escribiendo esto por que sé que después alguien lo publicará en algún blog que más adelante van a existir. Un tipo se garcha a la madre que me parió, como si yo fuera solo dos ojos y una boca y no me diera cuenta de lo q están haciendo. Encima se quejan de que a la noche lloro… ¡ustedes por que después de tanto aeróbico quedan exhaustos! Pero que mundo, por Dios.  A los 4 años y un mes:-Estoy decidiendo si convertirme al budismo y dejar de escribir. O comprarme una moto, aprender a gatear e irme a la concha del loro.

 

 

Perdonen lectores por la desaparición de mi persona.

Espero que el cuento no haya cruzado estas cuatro paredes quemadas. Todo pasó cuando estaba entrando un día cualquiera a mi edificio y en la puerta esperaba un delicioso pedazo de carne con forma de manzana. Pocha logró agarrar del suelo la moneda y me miró con cara de “me agarraste desprevenida”.

Lo gracioso es que una frase pujó para salir de mi boca. “Naciste desprevenida”. No se lo dije, por que igual el hecho de que no pueda cerrar las piernas se ve reflejado en el colegio de infantes que instaló en su casa. La gente como ella no necesita de televisores plasma. Se divierten como los demás animales. Dios mío, pero con el OGT que le regaló el Señor, ¿como puede negarse a su designo divino?

La cosa es que me terminé enamorando de esos cachetes regordetes que la seguían a Pocha por todos lados. Sabía que tenía granos y que aquellas protuberancias amarillas a veces no eran calvas sino dignas de peinarse. Pero por suerte desaparecieron de mi vista gracias a la idealización que puse en la portera.

 

En fin. Justo el día en que tuve aquella visión de la manzana digna del árbol prohibido, tuve la mala suerte de que se me rompió el baño a golpes. La llame a Pocha y vino enseguida como si fuese su culpa. Yo no le admití que en realidad, Sí, era su culpa porque me había calentado tanto la muy yegua que así quedó el baño después de un intento de drenaje. Ella miraba el baño con la misma cara de petera que tiene siempre; me imagine a la canilla poniéndose erecta ¿Quién puede resistir la lujuria que desencadenan esos ojos atrevidos?

El tema es que no me pude contener y casi le secciono una parte de la nalga con los dedos. Una pinza digna de un dinosaurio. Me miró y el mito de la canilla se hizo realidad ahí abajo. Podría haber entrado la legión de sus hijos dentro de semejante carpa. Trate de disimularlo diciendo con cara despreocupada “nací deforme con un tercer brazo en la ingle”. Como me hubiera gustado haberle dicho “¿Necesitas una mano? Tengo tres. Pero no daba, por que a ella le salían las lagrimas más ignorantes que en mi vida vi. Comenzó a sollozar diciendo que nunca había sabido del caso de un brazo extra en la ingle y que se imaginaba lo doloroso que era para mi tener que haber admitido semejante malformación. Ahí fue el momento en que se entregó, y con aquél brazo de más, le revisé las viseras y se las revolví como una ensalada rusa.

 

 

 

 

Bueno, en realidad y entre nosotros, la posta es que sí se entrego, pero a la desesperación en cuanto la carpa peló fierro. Y también revolví una ensalada rusa, pero era la que llevaría más tarde a lo de Rigoberta. Necesito cagar, y la única manera de parir el cerebro de ravioles que tengo en el intestino es ir a comer a lo de esta mina.
La expresión “y la carpa peló fierro” se utiliza cuando se quiere describir el acto por el cual la chota del macho sale del nido.La expresión “la chota del macho sale del nido” se utiliza cuando se quiere describir el acto mediante el cual alguien se baja el cierre y deja cazar tranquila a la víbora.
La expresión “deja cazar tranquila a la víbora” se utiliza cuando se quiere describir el acto en el cual uno se agarra la poronga.

 

 

 

Toriño

Yo les voy a contar lo que pasó.

Resulta que con Toriño nos pareció una idea fantástica la de hacer un blog con lo que se nos cante el orto poner.

Toriño no ha escrito nada hasta el momento por lo siguiente:

A Toriño le gusta hace mucho la encargada de su edificio, Pocha, y no se anima a hablarle. Yo le dije que le hago gancho pero me dijo que mejor no, igual, presentí que iba a decir eso, porque pobre Pocha no tiene nada decente para ponerse y yo llego cual diva con mi jogging de plush y toda brillosa, la pobre mujer se deprimía hasta morir.

Ahora bien, Toriño decidió que la mejor idea era impresionarla a Pocha. El primer día rompió a sartenazos toda la tubería del baño, la llamó a Pocha diciendo que tenía un inconveniente y cuando Pocha subió al dpto, Toriño abrió un vino fino de mesa y prendió unas velas. Pocha le dijo que no tenía ni idea cómo arreglar eso, que mejor llame a un plomero, y cuando estaba saliendo, tiró las velas e incendió todo.

Toriño: Uy, Pochita… estás on FIRE!

Pocha: Señor no le entiendo pero mejor traiga agua porque hay fuego.

Toriño: Digo que estás en llamas… como siempre.

Pocha: Señor Rocan’egg… ¿no quiere que le llame a los bomberos?

Toriño: Si, para que apaguen el fuego de mi corazón.

Obviamente Toriño pobre, ya estaba re jugado acá, se lanzó a la pileta y no le importó nada. Pocha nunca entendió qué quiso decir Toriño, piensa que está loco, ese día se fue corriendo, llamó a los bomberos y ahora cuando lo ve se hace la boluda.
Toriño tiene las cañerías del baño y el dpto íntegro hecho mierda y todo por amor. ¿No es un romántico? Esta semana Toriño estuvo viviendo en mi casa, deprimido hasta las bolas como para postear algo, y tratamos de idear un plan de conquista, suerte que me tiene a mí porque sino se quedaba sin poder cagar hasta que venga el plomero.

 

Rigoberta

 

A Toriño lo conocí hace mas o menos dos años. Él se estaba comiendo un morcipan en un puesto de costanera del que soy habitué por sus geniales chorizos y chimichurri. Nunca lo había visto allí, asique me sentí obligada a hablarle, pero no me animé.
Yo generalmente me visto con joggins de plush color flúor y me pinto con mucha brillantina, asique si bien no me animé a hablarle, Toriño no se resistió.
Vino a sentarse en la vereda al lado mío y me dijo muy seductor:

 

-“¿Tu chorizo necesita salsa criolla? Mi morcilla sí.”

 

Lo miré e intenté no ruborizarme. ¡Este hombre era tan sexy hablando de chorizos!
Hablamos durante horas… le conté un poco de mí, que me llamaba Rigoberta, que mi interés máximo es conocer a la gran diosa Moria Casán, que sueño con trabajar en farmacias del Dr. Ahorro y que me encanta ir al super en navidad a ver si me gano un pan dulce.
Pasamos más de 5 horas hablando y haciendo la digestión de ese morcipan del diablo, fuimos a un baño de una YPF, él me esperó en la puerta y hasta me preguntó si quería un rollo de papel porque él llevaba uno en su bolsillo siempre, ¡qué divaine!
Después nos dimos cuenta que ni daba porque a él le gusta el matambre relleno y yo voy a morir con el salchichón primavera, pero todo bien, somos mejores amigos y nunca pasó nada más.

 

Rigoberta.

 

Somos Rigoberta Gómez y Toriño Rocan’egg.

No tomar nada de lo escrito aquí de manera literal.

Bienvenides a nuestre bleg.